Mercedes-cls-prueba-captura
Prueba Mercedes CLS 350d: Súper clase para cinco
Sut united states  1690152
Alonso: “Mi intención nunca fue correr todo el año en Indy”
Dovizioso motegi q 2018 1
Dovizioso se impone en la lucha por la pole en Motegi
Sut united states  1690043
Sainz: “Una clasificación en mojado será un buen desafío”
Emisiones co2
Los coches nuevos vendidos en 2018 ya emiten más CO2 que los de 2017

A fondo con el Citroën DS3 Racing

Si lo tuyo son las carreteras secundarias, no te pierdes un rallye y quieres sentirte un piloto todos los días, el DS3 Racing es un pequeño deportivo muy aconsejable. Ajusta el bacquet a tu medida y prepárate para sentir sensaciones fuertes.

RALLYMAN. El vivo comportamiento del DS3 Racing es perfecto para explorar tus límites en tramos de montaña.

El DS3 Racing es la propuesta  de Citroën en la categoría de los pequeños deportivos, un tipo de coche en el que la marca francesa lleva tres décadas dando la cara con modelos de fuerte personalidad -desde los Visa Chrono y GTI, nada menos-. No obstante, el antecesor de nuestro protagonista, el C2 VTS, puede considerarse un borrón en una estirpe que por lo demás merece todos los honores.

Centrándonos en lo que actualmente nos traemos entre manos y dicho esto, el DS3 Racing es el coche con el que Citroën quiere resarcir a los aficionados de la falta de nervio demostrada por su ascendiente directo. La versión más extrema del en otros acabados glamuroso DS3 sigue una receta infalible: más frenos, suspensiones duras, un motor potenciado y equipamiento deportivo. No hace falta más. Ni sistemas de cambio de sofisticada tecnología ni costosas modificaciones en la carrocería, si acaso tan sólo algunos detalles distintivos de cara a la galería que siempre se agradecen, como las llantas y los faldones en fibra de carbono, pero sobre la misma base del ya de por sí exclusivo DS3 de serie. En definitiva lo que se busca en estos coches son sensaciones a precio razonable… aunque en este caso se ha sacrificado bastante esto último en favor de unos acabados muy por encima de casi toda su competencia, pero que si se pueden pagar, sinceramente se agradecen.

Comportamiento
El bastidor del DS3 pone a prueba sus cualidades con esta versión y demuestra que está muy bien preparado. Se siente rígido a pesar de que los firmes amortiguadores podrían poner en evidencia las debilidades estructurales. Además el guiado de las suspensiones demuestra dar en el clavo para garantizar una estabilidad en la que poder confiar cuando se supera el límite de lo razonable. Si se llega pasado a una curva el coche entra con nobleza pesa a tener que frenar girando, o si por ejemplo se corta una cuneta bacheada la reacción será seca pero predecible y controlable, lo mismo que sucede cuando se aterriza (1.165 kilos, que no es poco pero está en la línea de  lo que pesan sus rivales más livianos) tras aligerar las ruedas en un rasante a alta velocidad, por poner varios ejemplos.

Citroën DS3 RacingLa dirección es muy firme -genial a la hora de conducir este coche como se merece- trasmite mucho y es precisa. Los frenos por su parte también son de tacto duro y tienen potencia de sobra; y tan de sobra que llegados a situaciones de claro abuso la física nos recuerda que llevamos un coche pequeño y ligero, que puede descolocarse y cimbrar el eje trasero cuando deberíamos ya estar pensando en tomar la curva. Pero esto ya es culpa del “sujetavolantes”, que debe ante todo tener en cuenta que pese a llevar más de 200 caballos, un chasis muy fino y frenos de enorme eficacia, un coche con el peso al frente, tracción delantera y suspensiones duras tiene estas reacciones delicadas de toda la vida. A cambio de otras muchas virtudes, como la precisión y vertiginosa velocidad con que pasa por los virajes por ejemplo, siempre que no aticemos demasiado al acelerador, pues aunque no es excesivamente proclive a ello, los neumáticos 215/40 R18 mantienen una intensa pelea con el motor de 207 caballos y 275 Nm de par. Y es que cuenta con los típicos programas de moda asociados al ABS para frenar la rueda que pierde tracción, pero se agradecería un autoblocante mecánico como el que por ejemplo sí lleva el Mini Cooper Works.

El motor es precisamente el mismo del coche inglés pero con cuatro caballos menos declarados. Un 1.6 turbo muy progresivo y elástico que a medio gas consume francamente poco -se puede rodar por carretera aprovechando la elasticidad a bajas vueltas haciendo medias inferiores a los siete litros- pero que en conducción deportiva dispara el gasto por encima de 16 litros / 100 kilómetros con facilidad. Unido a él está el cambio de marchas manual con seis velocidades no especialmente corto de desarrollos pero que gracias a la vitalidad del propulsor se mueven con garbo, si bien desde un punto de vista deportivo, y sólo deportivo, podría echarse de menos algo menos de zancada en segunda, tercera y cuarta.

Equipamiento
Citroën DS3 Racing interiorAquí es donde el DS3 justifica porqué su precio base está por encima de 30.000 euros. Lo primero que llama la atención es la estupenda pinta de sus asientos tipo bacquet, aunque por supuesto con respaldo de inclinación regulable y airbags laterales. Sujetan muy bien el cuerpo, son duros y predisponen para la conducción deportiva. Frente al conductor el excelente aspecto del salpicadero, de plástico brillante y pintado en el color del techo, integra un completo y atractivo equipamiento tecnológico. Nuestro coche incorporaba las pegatinas opcionales, exteriores (grandes letreros DS3 en los laterales y el techo ajedrezado) e interiores sobre el salpicadero, frente al acompañante que cuestan 400 euros. Son discutibles; a mí no me gustaban pero a bastante gente le encantaba su toque “divertido”. Todo lo demás es de serie, excepto el sistema de navegación (950 euros).

Valor de compra
Como ya hemos dicho el DS3 es caro en comparación con otros rivales que ofrecen básicamente lo mismo. Pero la diferencia está en el diseño, la calidad de terminación y el equipamiento, razón por la cual entra en directa confrontación con el ya citado Mini Cooper Works. Qué duda cabe: si costase 3.000 euros menos estaría mejor plantado comercialmente frente a la competencia, pero ofrece más potencia. Cuenta con el aliciente de estar fabricado bajo la batuta de Citroën Racing, que supervisa una cadena de montaje exclusiva de la que saldrán sólo 2.000 unidades al año y de las que sólo llegarán a España 60… igual a estas alturas ya toca esperar, pero a cambio probablemente se deprecie menos que su competencia gracias a ese carácter tan exclusivo. En cualquier caso, y aunque quien se decida no creo que vaya a sentirse defraudado, nada de esto quita un sólo euro a su abultada factura.