Waze-ok
Tráfico estudia prohibir las apps que alertan de los radares y controles en carretera
Haas ferrari japon 2018 1
La relación entre Haas y Ferrari, motivo de “fricción” en la parrilla
Skoda-scala-rs-render-03
Skoda Scala RS: Primer vistazo al GTI más práctico y asequible
Collage eprix
El primer ePrix de Arabia Saudí, en imágenes
Seat-tarraco-prueba-1
Al volante del Seat Tarraco: Así va el nuevo buque insignia de Seat

BMW estudia resucitar al M1 con mecánica híbrida y toda esta potencia

Uno de los directivos de la marca está haciendo todo lo posible para que el resto de la gerencia dé el visto bueno a un proyecto que traería de vuelta al legendario deportivo alemán, con un chasis de fibra de carbono y una potencia de 600 caballos.

03ceefb1-new-bmw-m1-supercar-3

En alguna ocasión el aficionado de BMW habrá pensado el por qué su marca no decide lanzar al mercado un deportivo de auténtica referencia que haga la competencia a sus vecinos alemanes, como son el Mercedes-AMG GT y el Audi R8. Tal vez la respuesta sea el i8, aunque muchos no lo considerarán un rival directo de estos.

Dentro de la propia casa parece que alguien con mucho peso también piensa de esta manera y tiene un objetivo claro para el futuro de la marca. En concreto, hablamos del jefe de desarrollo de productos de BMW, Klaus Frohlich, un entusiasta de los coches que está haciendo todo lo posible para traer de vuelta a la vida al BMW M1, es decir, un supercar que sea la referencia en términos de deportividad y prestaciones.

Según parece, Frohlich le comentó a los colegas australianos de Motoring en la pasada cita de París que continua presionando para obtener un modelo de estas características y cree que podría tomar como base el chasis de fibra de carbono del BMW i8. “El chasis es tan robusto, tan bueno y tan liviano que me gustaría usarlo para una segunda generación del M1. Estoy trabajando muy duro para que esto suceda”, dijo.

Siguiendo con sus palabras: “Soy un tipo que ama los coches. Al menos una vez en la vida quiero hacer un supercar. No me he rendido. Tengo a mi alcance un maravilloso chasis de fibra de carbono para un vehículo deportivo. Actualmente, se utiliza en el i8. Este coche se lanzó en 2014, así que me gustaría usar algo así, con mucho más rendimiento, eléctrico y convencional. Este producto estaría muy cerca de los 600 caballos y no tendrá un peso de dos toneladas.”

Para Frohlich, el futuro BMW M1 no llegaría en esta década, sino más bien tras la llegada de la segunda generación del i8. Sin embargo, también admite que será difícil convencer a la gerencia de la marca para que dé luz verde a este proyecto, ya que es poco probable que sea rentable. A esto le debemos sumar las declaraciones de Frank Van Meel, jefe de BMW M, manifestando que no sentía la necesidad de lanzar un producto de estas características.