Boxster s argentina
Aparca su Porsche en un paso de peatones, le ocurre esto y así reacciona su conductor
Gettyimages-1052612612
Vettel explica que han tenido que volver al coche de hace tres meses
Skoda-fabia combi scoutline-2019-1600-01
Skoda Fabia Combi Scout: Aventura en familia
Sut japanese grand 1542616
Las cuentas de Hamilton para ser campeón en México
Autopistas estudio
El uso del carril izquierdo, los intermitentes y otros ‘pecados’ de la circulación en autopista

Volkswagen Jetta 1.6 TDi Bluemotion: compra maestra

La sexta generación del Jetta se erige como uno de los líderes naturales de su segmento, con unas cotas externas comedidas, una habitabilidad excelente y unos consumos realmente comedidos en esta variante Bluemotion, todo ello con un precio de venta accesible.

La estética del nuevo Jetta es de lo más convencional.

En 1980, VW utilizó por primera ver el nombre Jetta para denominar a la berlina media derivada del compacto Golf. Desde entonces cada una de las seis generaciones del popular modelo compacto ha contado con una variante equivalente 'con culo', si bien la tercera cambió la denominación Jetta por la de Bora. Un 'experimento' que no debió funcionar demasiado bien, porque se ha la firma volvió a los orígenes al retomar el nombre inicia en 2005.

SEXTA GENERACIÓN

En ésta, su sexta generación, el modelo pega un estirón importante, pues crece casi 10 centímetros frente a su predecesor y pasa a situarse a sólo 13 centímetros del mítico Passat, uno de los baluartes más importantes para la firma. Pero no nos engañemos, esta proximidad física en longitud no oculta que entre ambos modelos existe un abismo en cuanto a su filosofía. A parte de los casi 3.000 euros de diferencia existente en el precio a favor del Jetta, el Passat aporta un maletero 55 litros mayor y unas plazas posteriores algo más habitables, especialmente la central del banco posterior. A cambio de esta habitabilidad ligeramente inferior, el Jetta propone un automóvil mucho más manejable y en el que es más sencillo sentirse cómodo, pues sus cotas más comedidas se dejan notar tanto en las congestionadas ciudades como en zonas de carretera montañosa, donde se muestra más ágil sin perder un ápice de comodidad frente a su hermano mayor. 

Dado el imparable ascenso en el precio de los combustibles hemos decidido probar la versión más 'ahorradora' de cuantas componen la gama. Se trata del 1.6 TDi Bluemotion en acabado Advance. En el puesto del conductor la sensación es la de estar sentados a bordo de un Golf. todo es exactamente igual, con materiales con un punto más de calidad que los equivalentes de modelos generalistas. El diseño es sencillamente racional, no hay ninguna clase de guiño estilístico, simplemente todo está planteado desde la funcionalidad más absoluta. La ubicación de todos los mandos es muy certera y cómoda y no faltan los vanos y huecos portaobjetos para hacernos más cómoda la vida a bordo. La postura al volante es muy confortable, con unas butacas que ofrecen todas las posibilidades de regulación necesaria y en las que tan sólo podemos criticar un mullido de las mismas demasiado 'firme'.

La habitabilidad es uno de los principales baluartes del nuevo Jetta

Detrás sorprende la habitabilidad disponible, con una excelente cota para las rodillas, aunque las plaza central no es demasiado 'recomendable'. El maletero ofrece una capacidad sobresaliente, aunque echamos de menos unos acabados un poco más 'finos', sobre todo en materia de guarnecidos…

Volkswagen Jetta 2011 interior

Iniciamos la prueba dinámica sin esperar demasiado del motor, pues 105 caballos son lo que son. La verdad es que no nos defrauda, pues el motor desfallece por debajo de las 2.000 vueltas. Sin duda que las exigentes normativas en materia de contaminación están condicionando el comportamiento de los actuales propulsores Diesel, que tan sólo pueden 'respirar' con cierta libertad en la zona media del cuetavueltas. Esto provoca que ejercicios tan comunes como salir por la rampa del garaje se tornen algo más complicados, pues el coche se nos calará con facilidad si no tenemos mucho tacto con el embrague.

Una vez superada la citada barrera de las 2.000 vueltas las cosas cambian. Este tetracilindro con alimentación por common rail se muestra muy brillante en la entrega de potencia hasta superar ligeramente las 4.000 vueltas, lo que nos permitirá realizar adelantamientos 'sencillos' sin demasiados problemas, siempre eso sí que no vayamos cargados hasta la bandera. Merece la pena destacar el confort sonoro que asegura el modelo, pues el interior apenas filtra ruidos, tanto del motor como de rodadura. El paquete de soluciones Bluemotion se compone de sistema Start and Stop que para el motor en las detenciones, neumáticos de bajo consumo, cambio de cinco marcas con relaciones largas y un automatismo que recarga la batería aprovechando la energía que se genera en las deceleraciones. El resultado de este paquete de medidas es un consumo medio homologado de 4,2 litros a los 100 kilómetros.

En carretera se muestra cómodo y eficaz

Dinámicamente el Jetta se revela como un compañero de viaje infatigable. En autopista el comportamiento es muy confortable, con una amortiguación que sin ser excesivamente blanda filtra las irregularidades del asfalto de forma sobresaliente. De acuerdo con los actuales límites de velocidad los 105 caballos del motor se muestran más que suficientes para viajar sin el menor problema. El único inconveniente puede llegar de la mano del cambio de cinco velocidades –y no por su manejo–, con una quinta exageradamente larga que nos obliga a reducir cuando encaramos un puerto de montaña o similar. En vías secundarias el Jetta saca a relucir una agilidad destacable, eso sí, exige que seamos 'finos' en la conducción para no sacar a relucir su carácter descaradamente suavizador que neutraliza rápidamente gracias a su control de estabilidad. Sólo notaremos su enfoque rutero cuando tratamos de enlazar virajes pues acabamos con el coche descolorado a causa de las inercias.

En materia de acabado, la versión de la prueba, Advance, incluye lo estrictamente necesario, teniendo que pasar por caja para disfrutar de elementos casi imprescindibles hoy como el control de velocidad, los sensores de aparcamiento, los antinieblas con alumbrado lateral, el ordenador de viaje, el climatizador o el sensor de lluvia, aunque para ser sinceros existen paquetes con los que completar a nuestro gusto el automóvil por un precio 'comedido'. En definitiva, una magnífica opción de compra para los que quieren disfrutar de toda la comodidad de una de las mejores berlinas de segmento sin pagar el canon de unas cotas externas desmedidas.