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Hyundai i30 N by RaceChip: Superando la barrera de los 300 CV

El modelo coreano ha pasado por las manos de este especialista alemán para mejorar su rendimiento y reforzar su imagen deportiva gracias a una serie de cambios centrados tanto en el propulsor como en el chasis.

Hyundai-i30-n-tuned-by-racechip-to-320-horsepower 2

Dada la competencia actual que existe en un mercado tan representativo como el de los compactos deportivos las marcas no tienen más remedio que poner toda la carne en el asador y lanzar productos que estén a la altura de las circunstancias. Desde Hyundai lo saben muy bien y la mejor prueba de ello es el i30 N, que ya todos conocemos. 

Las prestaciones del modelo coreano son notables y con un aspecto visual característico que le otorga una personalidad reforzada no necesita de más retoques para llamar la atención del público. Sin embargo, ya sabemos que los principales preparadores del sector no se resisten a este tipo de coches y quieren aportar su sello personal cuando surge la mínima oportunidad.

En esta ocasión han sido los chicos de RaceChip los encargados de llevar al Hyundai i30 N a otro nivel. Para este proyecto han centrado todos sus esfuerzos, mayoritariamente, en el aspecto mecánico y han querido dejar la carrocería lo más parecido a su aspecto de fábrica. En este sentido debemos destacar unas llantas aligeradas de cinco radios dobles procedentes de OZ Racing  y una decoración característica firmada por SchwabenFolia.

Pero lo realmente importante se oculta bajo el capó y es que el bloque gasolina turboalimentado de cuatro cilindros y 2.0 litros de cilindrada ha dejado atrás sus 250 caballos – 275 CV en el N Performance – para sobrepasar la barrera de los 300 CV y poder competir así contra otras modelos más potentes del sector. En concreto, gracias a una serie de mejoras electrónicas el modelo coreano alcanza los 313 caballos y un par máximo de 498 Nm. Sin embargo, la incorporación de una downpipe de nueva factura le permite situarse definitivamente en 320 caballos y 524 Nm.

Por último, cabe destacar un comportamiento dinámico mejorado gracias a un kit de barras estabilizadoras procedentes de Eibach y unos muelles de alto rendimiento que reducen la altura del vehículo en 15 milímetros