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¿Por qué el BMW Z4 y el Toyota Supra son tan poco parecidos?

A pesar de compartir una misma plataforma y motores, BMW ha desvelado cómo Toyota y ellos trazaron los detalles principales del desarrollo para después tomar caminos separados.

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Entre las sinergias del mundo del automóvil que muchos jamás habríamos llegado a imaginar que algún día se producirían está sin duda la que ha unido a Toyota y BMW en el desarrollo de sus deportivos biplaza Supra y Z4 respectivamente. Al Z4 ya lo tenemos tenemos entre nosostros mientras que para conocer con todo detalle al Toyota Supra habrá que esperar a enero del año que viene y al Salón de Detroit. Pero ya ha quedado clara una cosa: a pesar de compartir misma plataforma y motores ambos coches se sienten totalmente diferentes.

¿Cómo ha sido esto posible? Adrian Van Hooydonk jefe de diseño de BMW ha dejado algunos detalles que nos permiten conocer un poco mejor cómo ha sido este curioso desarrollo de dos icónicos deportivos. Según el diseñador toda su colaboración se redujo a una única conversación con su homólogo de Toyota.

"El era japonés y yo holandés, pero de inmediato nos entendimos en términos de lo que queremos de nuestros ingenieros y en lo relativo a las dimensiones. Todo en una conversación, eso fue todo. Nos pusimos de acuerdo de inmediato los puntos más desafiantes y en lo que queríamos en términos de dimensiones" Aseguró Van Hooydonk en declaraciones a Top Gear señalando que los dos equipos no se volvieron a reunir hasta que finalizó el proceso de diseño.

Al final según las informaciones los equipos de ingeniería de BMW y Toyota estuvieron trabajando juntos dos años aproximadamente para cerrar detalles como la correcta distancia entre ejes, el ancho del coche, la ubicación del tanque de combustible o del pilar A. Una vez acordaron estos puntos a mediados de 2014 cada uno se fue por su lado y el desarrollo de cada modelo fue totalmente propio de cada marca.

Queda por ver ahora cuanto de ese desarrollo independiente se traduce en un comportamiento único a pesar de los evidentes genes que tienen en común el japonés y el alemán. Por el momento el BMW Z4 se encuentra ya en fase de producción, mientras que la llegada del Toyota Supra está cada vez más cerca y basándonos en lo visto en su hermano alemán lo hará con un motor de cuatro cilindros turboalimentado de 2.0 litros y un seis cilindros de 3.0 litros, ambos asociados a una transmisión automática de ocho velocidades. Es posible que podamos ver algo aún más picante y diferente si la división Toyota Gazoo Racing decide darle su toque al nuevo deportivo japonés.