Mercedes-benz-eqc-2020-1600-5c
Estos son los 10 vehículos eléctricos con mayor autonomía
1017575160-sut-20190628-ms2 3835
Alfa Romeo se pone nuevo objetivo: Competir con McLaren
911 rsr 2019 t
Porsche 911 RSR 2019: el campeón del mundo de Resistencia renueva su arma
Sainz-mclaren-m8d-goodwood-okp
Carlos Sainz cambia el F1 por el impresionante McLaren M8D en Goodwood
Extreme-e-odyssey-21
Extreme E revela su espectacular SUV off-road eléctrico

¿Sanciones progresivas para los positivos de alcoholemia?

Multas, eliminación de puntos y retiradas del carné, pero con carácter progresivo. Esta es la propuesta de las asociaciones de defensa a los conductores DVuelta y Movimiento 140 para que los controles de alcoholemia no supongan un objeto de "represión".

DVuelta y Movimiento 140 han realizado hoy una propuesta conjunta en la proponen que una primera infracción por alcoholemia sea sancionada económicamente -350 euros- y eliminación de seis puntos del carné. En caso de una segunda sanción, la multa ya se elevaría a 1.000 euros y llevaría aparejada otros seis puntos del permiso y una retirada del mismo durante tres meses, mientras que una tercera llevaría la multa hasta un máximo de 3.000 euros, con 12 puntos en el carné y la retirada por un año, con el accesorio de un curso de reeducación.

En un cuarto supuesto, se mantendría el máximo de 3.000 euros de sanción económica, la retirada del carné durante tres años, el ingreso en prisión y las accesorias de un programa de rehabilitación y el curso de reeducación. Esta propuesta, que choca con la regulación actual, pretende acabar con lo que ambas asociaciones consideran “una represión más para los conductores”.

Actualmente la sanción siempre es la misma: 500 euros y pérdida de seis puntos del carné de conducir, seas o no reincidente.

Las dos entidades entienden que "el modelo actual sólo es útil en la represión de infracciones que cometa un conductor considerado normal, que es aquel que, de manera inconsciente y posiblemente por ignorar cuánto ha de beber para dar positivo, se ve sorprendido por un control". A su juicio, este modo de actuar "no sólo no resuelve el problema, sino que perjudica al conductor que mejor se comporta en la circulación".

En opinión de ambas entidades, en el 99% de los casos, al dar positivo en un control de alcoholemia el conductor asume el error y con la mera sanción económica basta para que no reincida. El residual 1 % de conductores antisociales, con comportamiento que inducen a la siniestralidad vial , necesita un elemento "verdaderamente aleccionador", de forma que la reincidencia, por sí misma, ya constituya un delito.