Mercedes-benz-eqc-2020-1600-5c
Estos son los 10 vehículos eléctricos con mayor autonomía
1017575160-sut-20190628-ms2 3835
Alfa Romeo se pone nuevo objetivo: Competir con McLaren
911 rsr 2019 t
Porsche 911 RSR 2019: el campeón del mundo de Resistencia renueva su arma
Sainz-mclaren-m8d-goodwood-okp
Carlos Sainz cambia el F1 por el impresionante McLaren M8D en Goodwood
Extreme-e-odyssey-21
Extreme E revela su espectacular SUV off-road eléctrico

A Renault le cuesta cada vez más tapar sus vergüenzas

El fiasco de la unida de potencia Honda y los resultados de Red Bull han permitido al fabricante francés vivir con cierta comodidad… hasta hoy.

Renault 01

La publicación del documental/review de la temporada 2018 de Fórmula 1 días antes del comienzo de la temporada, viaje a Australia mediante, ha permitido recordar muchos de los comentarios vertidos durante la pasada temporada y que la mencionada pieza mostraba sin ningún tipo de censura.

De ahí, una de las cosas que mas ha destacado, es la batalla dialéctica, a veces incluso de mal gusto, entre Horner y Abiteboul, Red Bull y Renault, primero por los malos comentarios que el equipo de la bebida energética realizaba sobre la unidad de potencia francesa, y que luego se volvió más crítica cuando Red Bull confirmó que montaría unidad de potencia Honda, y Renault se vengó en cierta manera arrebatándoles a Daniel Ricciardo.

Lo cierto es que el intercambio de declaraciones entre Horner/Marko y Abiteboul, llegó a ser bastante tediosa durante todo 2018. Los de Red Bull se quejaban tanto del rendimiento como de la fiabilidad de las unidades de potenciar Renault, así como de su inexistente modo de clasificación, mientras que Abiteboul se encargaba de recordarles que eran capaces de ganar con ese motor.

Fríamente, aunque posiblemente errados en las formas, las quejas de Red Bull tenían bastante consistencia. Año tras año, Renault ha sido el peor motorista de la era híbrida, con un solo muro con el que protegerse; Honda. Cierto que Red Bull ayudó mucho a disimular el rendimiento del fabricante francés, pues a excepción de 2015, donde se tuvieron que conformar con tres podios, no hay año que el equipo de la bebida energética no haya conseguido una victoria.

Fuera de ahí, ningún equipo motorizado por Renault ha conseguido un podio o tan siquiera un resultado digno de mención, con permiso de los dos cuartos puestos que Verstappen logró con el Toro Rosso. Con la llegada de 2016 como equipo, Renault centró la construcción de su unidad de potencia en sus necesidades, dejando de estar al servicio de Red Bull, lo que tampoco gustó en el equipo austriaco.

Aunque han evolucionado, lo cierto es que el equipo Renault no ha sido capaz de reducir la diferencia con los grandes equipos, y se muestra demasiado distanciado, luchando con los equipos cliente de Mercedes y Ferrari, a pesar de las inversiones realizadas y los fichajes llevados a cabo. Si bien han sumado quintos puestos y numerosos sextos lugares, estos han estado lejos de transformarse en un podio.

Renault no solo tenía un déficit de potencia respecto a Mercedes, y más tarde respecto a Ferrari, sino que sus motores, especialmente en los componentes eléctricos, eran menos fiables. Ningún monoplaza motorizado por Renault consiguió finalizar la temporada con los componentes que debían hacerlo, algo que si consiguieron Ferrari y Mercedes, al menos en su mayor parte.

Para 2019, Renault llegaba con un intenso rediseño de la unidad de potencia, lo que les iba a permitir ganar en las partes donde tenían déficit, como la MGU-K y la MGU-H, y sobre todo, ganar la fiabilidad de la que tanto han adolecido en esta era híbrida y que en motores de combustión era santo y seña del fabricante.

Desafortunadamente para los franceses, nada ha salido como esperaban, y la primera carrera del año nos dejó el McLaren Renault de Carlos Sainz envuelto en llamas, con un aparente fallo en la MGU-K, y con Daniel Ricciardo retirándose antes de tiempo, presuntamente por daños en su vehículo tras su incidente en la salida, pero que en la comparativa de tiempos con Nico Hülkenberg, no parece evidenciarse hasta el momento antes de la retirada.

El problema para la estructura de Cyril Abiteboul, es que ya no pueden sacar el paraguas de que a Honda le ha ido todavía peor. Los cuatro vehículos del motorista japonés finalizaron la carrera sin problemas, y uno de ellos, el Red Bull de Max Verstappen, lo hizo en el podio.

Christian Horner le gana el duelo a Cyril Abiteboul en este comienzo de temporada, y a Renault, se le acaban las excusas para estar ya a la altura de Mercedes y Ferrari, algo, que en estos momentos, parece más al alcance Honda, que hasta hace dos días era el hazmerreír de la Fórmula 1. ¿Conseguirá Renault revertir la situación?