Ford-edge-nieve-01
Conducimos el Ford Edge 2019: Cuando el lujo no depende de una marca
Podium portada
Balance de la era híbrida en F1: 5 años, 100 carreras, y poca variedad
Audi etron gt concept video
E-Tron GT Concept: Todo sobre el próximo rival del Tesla Model S en vídeo
Carlos-sainz-test
Sainz asume la responsabilidad en McLaren para 2019
Kia-e-niro-dinamica-03
Probamos el Kia e-Niro: Seguramente, el eléctrico que esperabas

Audi A8 3.0 TDI VS. BMW 730 d VS. Mercedes S350 d: Ocho apellidos alemanes

El A8, Serie 7 y Clase S son los tres representantes de la 'alta alcurnia' de sus respectivas marcas donde se fusionan tecnología e imagen en las que se siguen entendiendo como berlinas de lujo de toda la vida...

La tecnología puntera ahora también forma parte de lo esperado en un vehículo de lujo.

Elegantes, con la arquitectura de un coche de lujo ‘como debe ser’, con el maletero separado y con longitudes por encima de los cinco metros a pesar de ser las carrocerías ‘cortas’. Son la imagen del automóvil premium y de representación al estilo más clásico, pero el clasicismo se acaba al primer golpe de vista porque todo lo que ofrecen es realmente vanguardista, desde sus excelentes motores hasta la impresionante tecnología de comodidad y seguridad que incorporan.

Este trío de rivales serán conducidos en la mayoría de los casos por chóferes, ya que este tipo de 'transatlánticos' se suelen utilizar como vehículos oficial o 'de empresa' para altos directivos. Por ello la atención a las plazas traseras es máxima y cuentan con sistemas de climatización independiente, pantallas multimedia, asientos climatizados y regulables e, incluso, con masaje.

El espacio en los tres es muy similar y, aunque las diferencias entre ellos son mínimas, el más amplio en todas las cotas y en especial en las traseras es el Mercedes. Como ocurre en la mayoría de los casos están homologados para tres ocupantes traseros pero lo cierto es que solo dos pasajeros viajarán cómodos ya que la plaza central es pequeña y muy incómoda. Los maleteros tienen medidas muy similares pero en estos coches es un elemento al que sus dueños no darán mucha importancia; al fin y al cabo del equipaje se ocupa el servicio...

POTENCIAS CASI IDÉNTICAS

Los tres recurren a propulsores de seis cilindros, en V en el Audi y el Mercedes y en línea en el BMW, pero con potencias que son casi idénticas. Suaves, ultra silenciosos, con un elevado par y un excelente empuje, es difícil encontrar diferencias a favor de alguno de ellos, aunque puestos a ‘afinar’, el del Audi da la impresión de ser el que responde con algo más de inmediatez al acelerador en cualquier situación.

Los cambios automáticos están a la altura de las mecánicas y del nivel de estas berlinas, en todos ellos de convertidor de par y con ocho velocidades en el Audi y el BMW, mientras que el Mercedes se queda con siete a la espera de la incorporación de la caja de nueve relaciones que poco a poco se va instalando en todos los modelos de la marca. La principal diferencia en la transmisión la aporta el Audi con su tracción total de serie mientras que, sus otros dos rivales, son tracción trasera pero tienen la total en opción.

Cualquiera cuenta con funciones que permiten elegir entre diferentes modos de conducción que modifican todos los parámetros de la electrónica y también la dureza de suspensión aunque, en este último caso, de una forma muy ligera porque siempre prima la comodidad. En el Audi contamos con cuatro posibilidades de elección más una ‘a medida’ que puede personalizar el conductor. En el BMW tenemos tres programas más uno al gusto del conductor, mientras que el Mercedes ofrece otros tantos. Las diferencias son escasas y lo más apreciable al cambiar de un parámetro Comfort a uno Sport es la respuesta del acelerador y que normalmente reduce una marcha, con lo que el régimen de giro del motor aumenta.

Los tres montan suspensiones independientes con muelles neumáticos de serie. La altura y dureza de la amortiguación queda determinada por el programa de conducción elegido y el conductor sólo puede elevar ligeramente la suspensión para situaciones especiales como acceder a la rampa de un aparcamiento o pasar un badén; en el Audi se puede aumentar la altura tres centímetros, mientras que el BMW y el Mercedes suben dos centímetros.

Los bastidores resultan impresionantes por su magnífico comportamiento, sobre todo, si tenemos en cuenta el tamaño y el peso de estos vehículos. Y a pesar de sus similitudes tecnológicas y aunque sea caer en el tópico de siempre, por comodidad el Mercedes sobresale de forma clara, siempre y cuando el concepto de comodidad sea esa sensación de ir aislado de la carretera como en una nube, en un habitáculo que parece imperturbable ante cualquier bache o irregularidad del firme.

La comodidad de los acompañantes es la principal premisa tanto del A8, como del Serie 7 o del Clase S

El BMW no anda lejos pero transmite al conductor y los pasajeros algo más de información de lo que pasa bajo las ruedas, principalmente en Sport. El Audi se diferencia claramente con las suspensiones más firmes, sin que por ello resulten incómodas, con menos movimiento vertical y unas reacciones mucho más ágiles en los cambios de apoyo. Pero lo sobresaliente en ellos son sus reacciones ante maniobras bruscas como frenadas repentinas, ya sea en recta o en pleno apoyo en curva. Parece que ni siquiera fuese necesario sujetar el volante con fuerza, como ocurre en cualquier otro vehículo.

En cuanto a las direcciones, los sistemas variables del BMW y el Mercedes hacen que, en parado, sean necesarias dos y 1,5 vueltas respectivamente para llevar la dirección de un tope a otro, mientras que en el Audi se emplean 2,7 vueltas. En cualquier caso una vez en marcha las tres resultan realmente rápidas y el único ‘pero’ que se les puede poner es el espacio que necesitan para maniobrar, algo más achacable a su longitud que a la dirección.

TECNOLOGÍA DE VANGUARDIA

En estos tiempos en los que cualquier utilitario puede llevar tapicería de cuero y otros elementos que antes se consideraban ‘de lujo’, las grandes berlinas deben diferenciarse por su equipamiento tecnológico, unas veces enfocado a la seguridad, otras al confort y, en ciertas ocasiones, los gadgets ‘de postureo’ son perfectos para llamar la atención. En cuanto a dispositivos de seguridad los tres rivales están al más alto nivel, aunque es sorprendente que en coches de este tamaño y precio todavía haya que pagar aparte dispositivos como las cámaras perimetrales o los airbags de cinturón trasero –en el Mercedes–, además de otros como los asientos calefactados y ventilados, el climatizador trasero o la dirección activa.

Entre los elementos curiosos, esos que sirven para asombar a los amigos, encontramos el control por gestos del BMW, que nos evita incluso tocar cualquier mando o interruptor para algunas funciones como subir o bajar el volumen del equipo de sonido, vistoso pero poco preciso en su funcionamiento, o el aparcamiento remoto desde fuera del coche, también exclusivo del Serie 7. En todos ellos los precios de las opciones elevan el importe final de una manera espectacular y, como prueba sirva el BMW que ilustra este reportaje, que sobrepasaba ampliamente los 35.000 euros en opciones.

Precio, equipamiento y ficha técnica del Audi A8 3.0 TDI  

Precio, equipamiento y ficha técnica del BMW 730 d

Precio, equipamiento y ficha técnica del Mercedes S350 d