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Audi RS 6 Avant VS. Audi A6 TDI Competition: ¿El día y la noche?

Que un turbodiésel alcance las sensaciones de un buen V8 gasolina es casi impensable, pero Audi demuestra que su V6 biturbo TDI se asemeja en las formas a un corazón explosivo como el del RS 6…

El Competition también está disponible como berlina de tres volúmenes por casi 3.000 euros menos. Por su parte, si el RS 6 es 'poco coche' para ti, Audi ha desarrollado el Performance con 605 caballos pero cuesta 143.700 euros.

Hay que reconocer que a veces los defensores de los octanos están en lo cierto cuando dan sus motivos para renegar del gasóleo, pero hay otras en las que se dejan llevar más por la pasión que por la razón. Evidentemente si tienes a tu disposición unAudi RS 6 Avant, que se quiten otras opciones como el A6 TDI Competition, ¿verdad? Quizá sea un error porque con tres litros de cubicaje y una arquitectura de seis cilindros en V a 90º, el Diesel más potente de la gama A6 lleva dos turbos y una actualización del software para alcanzar 326 caballos, logrados en exclusiva para el acabado Competition, el que nos ocupa y con el que se conmemora 25 años de mecánicas TDI.

Aunque lo que de verdad esconde el propulsor es una función overboost por la que, durante unos instantes, la potencia se dispara hasta 346 caballos merendándose a todo lo que se cruce por su camino… salvo al RS 6, el superfamiliar recientemente elegido como 'coche de empresa' por Cristiano Ronaldo o Sergio Ramos en la entrega de vehículos que cada año hace la casa de los cuatro aros a futbolistas y cuerpo técnico del conjunto blanco.

Pero las pretensiones del Competition son altísimas. No tiene miedo a enfrentarse a su rival aun pudiendo salir mal parado. Para empezar, la imagen está a la altura de lo que se demanda en un vehículo con 'carácter', aunque sin alcanzar el extremismo del A6 más potente de la historia, el RS, que impresiona nada más verlo por sus vías y pasos de rueda ensanchados o por el difusor, escoltado por una salida de escape ovalada a cada lado. No obstante, el Diesel se asemeja muchísimo más a su 'hermano' de gasolina cuando accedemos al habitáculo. Materiales, terminaciones y equipamientos son iguales en uno y otro, por no hablar de las butacas que simulan bacquets rematados en cuero, el volante, las levas tras el mismo o los pedales de aluminio y con tacos de goma, todos calcados; sólo detalles como el diseño de la palanca del cambio automático o que el RS 6 tenga una segunda fila únicamente para dos ocupantes frente a la de tres del Competition marcan las diferencias.

El RS 6 se pega al asfalto como un felino salvaje

Tras disfrutarlos en parado, llega la hora de hacerlo a sus mandos. Conocida es la rabia que desprende el V8, cuya explosividad no podemos más que alabar, así que iniciamos la ruta con el TDI, que nos deja sin palabras con sus respuestas iniciales. No hay rastro de las vibraciones y los traqueteos característicos de las mecánicas turbodiésel a las que estamos acostumbrados. Y el sonido que desprende es muy racing. Con una pasmosa suavidad y aunque vayamos con el pedal del acelerador a fondo, nos teletransporta hasta el límite de la autopista por la que vamos en apenas un abrir y cerrar de ojos, y eso que no hemos activado el modo Dynamic del Drive Select. Si por él fuera, seguía empujando pero no estamos en una autobahn. Cada respuesta a nuestras exigencias es más inmediata que en el V8 gracias al par, logrado en un régimen de revoluciones más bajo. Pero aquí el RS 6 es el rey, puesto que continúa subiendo de vueltas con una naturalidad que asusta, sobre todo, cuando el TDI ya ha alcanzado su esplendor.

Esa misma espontaneidad también se traduce a la hora de llevar los 560 caballos al asfalto, porque el RS tira de tracción quattro y de un diferencial deportivo que mejora la salida de las curvas, este último instrumento opcional en el Competition –1.335 euros–. La suspensión, endurecida para la ocasión y sin llegar a ser radical, facilita que un vehículo de casi cinco metros sea tan ágil como uno de cuatro, algo que comprobamos en los dos, aunque el RS vuelve a situarse por encima con sus frenos cerámicos de 12.000 euros, que lleva nuestra unidad de pruebas.

El Competition suena bien, empuja como un diablo y consume poco; lo tiene todo

SOBRENATURAL

Visto cómo se las gasta, el Competition es un rival de altura y se alza, por méritos propios, como la opción más racional de la gama A6 si se valoran las prestaciones, los consumos y el precio. Puede que el RS 6 tenga al enemigo en casa y no fuera de ella como todos imaginamos…

Precio, equipamiento y ficha técnica del Audi A6 Avant Competition 3.0 BiTDI 326CV

Precio, equipamiento y ficha técnica del Audi RS 6 Avant 4.0 TFSI quattro 560CV