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BMW X1 xDrive20d VS. Mercedes GLA 220 d 4MATIC: Enemigos por naturaleza

El seguimiento que se hacen BMW y Mercedes llega a tal nivel que si una lanza un modelo, la otra hace lo propio poco después. El mejor ejemplo de esta 'lucha' son los X1 y GLA…

BMW X1 MERCEDES GLA

Cada vez que enfrentamos un BMW con un Mercedes, o viceversa, entramos en un debate filosófico al más puro estilo: qué fue antes, ¿el huevo o la gallina? Ambos fabricantes llevan años de eterna ‘lucha’, con un marcaje al más puro estilo del que gastan Sergio Ramos y Gerard Piqué. A esta conclusión llegamos al comparar la gama de turismos actual de ambas, lo que sirve para darse cuenta de que son calcadas salvo alguna rara excepción; es el caso del roadster SLC de Mercedes, sin réplica en estos instantes en BMW, aunque pronto conoceremos un sustituto del Z4, o el del particular Serie 6 Gran Turismo, una berlina mastodóntica sin rival en Mercedes… al menos de momento.

La enemistad entre ellas es máxima en los segmentos más populares, como el de los SUV compactos, en la que cada una está presente con sus respectivos y exitosos X1 y GLA. Y aquí sí que no hay dudas: la primera en llegar fue BMW, cuando en 2010 sorprendía a propios y extraños con un X3 a escala. En Mercedes, la jugada de sus compatriotas les pilló fuera de juego y no fue hasta pasados tres años cuando lanzaron el GLA, todocamino idéntico al que hoy tenemos entre manos aunque hayan pasado cuatro años, eso sí, con un importante restyling de por medio que le permite seguir luchando con rivales de la talla del X1, aunque no como le gustaría, tal y como veremos más adelante.

¿Quién da más?

En el caso del BMW, estamos ante su segunda generación y, como es lógico, ha mejorado en muchos campos como los relativos a la eficiencia y la tecnología, si bien hay uno en el que despunta: el de la dinámica. Frente a su antecesor ha perdido ciertas cualidades camperas ganando aptitudes en asfalto, con un comportamiento rutero magistral, a imagen de un Serie 3, pero con un puesto de mandos situado unos centímetros más alto. Esa deportividad queda implícita en cualquier parte del vehículo, como los asientos, tendidos y más estrechos que los del Mercedes. Curiosamente el BMW es capaz de ofrecer un comportamiento vivo en líneas generales y ser también muy eficiente cada vez que seleccionamos el programa Eco Pro, lo que inmediatamente se traduce en un consumo medio de unos cinco litros a los 100, increíble para un vehículo con semejante potencia, peso y, como es el caso, con unos neumáticos en medida 225/55 sobre llanta de 19 pulgadas. El propulsor Diesel es el principal artífice de lograr semejantes registros, una auténtica joya en los tiempos actuales en los que se criminaliza a este tipo de mecánicas por temas medioambientales.

La evolución entre ellos se nota asimismo en la terminación interior, con ajustes y materiales más cuidados en el X1 que los empleados en el Mercedes sin necesidad, además, de acudir al catálogo de extras, en el que podemos encontrar materiales de lujo a costa de elevar el precio del coche.

A nivel de equipamiento pasa lo mismo. Tiene gadgets de los que carece su contrincante como el utilísimo Head Up Display a color, que proyecta la información en el parabrisas, o de los asistentes de conducción más innovadores como el reconocimiento de señales o unos faros led de gran alcance.

Volviendo al concepto de deportividad, el GLA se mueve con mucha soltura hasta que llegan las curvas, en las que un acusado subviraje frena un paso realmente rápido; menos mal que la tracción integral 4Matic se encarga de detener esas ansias de protagonismo del eje delantero.

El dinamismo del X1 es insuperable. El mercedes hace lo que puede para seguirle…

Discreto y eficaz

Curiosamente en el X1, la forma de funcionar del 4x4 no se percibe hasta que entramos muy colados o exista agua o barro en la carretera, aspecto destacable porque conviene recordar que el chasis de este SUV es idéntico al del Serie 2 Active Tourer, y eso quiere decir que se pone punto final al concepto de ‘todo atrás’ que siempre ha caracterizado a todos los coches de la marca –la transmisión de estos dos vehículos en concreto es delantera o integral en función de si se eligen las versiones sDrive o xDrive respectivamente–.

En campo, el hasta ahora ‘discreto’ GLA saca su garra gracias a las herramientas que están en su poder demostrando que, aunque los años pesan, está dispuesto a seguir dando guerra. Hablamos de una mayor altura libre al suelo, un modo 4x4 que actúa en la caja de cambios para entregar el par de la forma más suave y progresiva posible –estira la primera hasta 3.000 vueltas– y, cómo no, el siempre útil control de descenso de pendientes. De esta forma, las excursiones por pistas están garantizadas e, incluso, se atreve con las zonas más complejas de la ruta, que atraviesa sin ninguna complicación de por medio.

En la batalla por la eficiencia, el X1 araña unas décimas gracias a su programa Eco Pro

El X1 dispone únicamente del descenso de pendientes, activable a través de un botón como en el GLA y ajustable a través del control de velocidad de crucero, así que finalmente prefiere mirar lo bien que se lo pasa su rival y no franquear los obstáculos que el Mercedes ha dejado atrás; no vaya a ser que se manche… Porque el BMW demuestra, al final, que es todo un señor. Al Mercedes no le importa para nada ‘remangarse’ y meterse en faena con tal de ganar una batalla al X1 y lo hace de forma sobresaliente. No hay que olvidarse del motor de 177 caballos, que responde muy bien desde abajo y mueve con soltura los 1.600 kilos del conjunto, a costa de ser un poco más ruidoso y vibrante que el dos litros del BMW, de nuevo más refinado.

Tú a lo tuyo y yo a lo mío

Quizá el mejor adjetivo para definir al BMW es ese, el de refinado, o selecto por buscar un sinónimo. Su presentación es elegante y deportiva a partes iguales sin descuidar el lado familiar, por lo que se convierte en un excelente compañero en autopistas y autovías. El GLA, por su parte, mantiene el tipo aunque irremediablemente no puede competir al nivel del X1 porque, para ello, necesita una renovación profunda y no un mero maquillaje estético. Cuando así sea, volveremos a reunirlos y hablaremos una vez más de estos enemigos íntimos…

- A favor:

BMW X1 xDrive20d: Imagen. Eficacia dinámica.
Mercedes GLA 220d 4Matic: Estética general. Respuesta del 220d.

- En contra:

BMW X1 xDrive20d: Precio y lista de opciones.
Mercedes GLA 220d 4Matic: Espacio interior. Algunos acabados. Precio.