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BMW X2 - Jaguar E-Pace - Volvo XC40: Cuestión de imagen

BMW, Jaguar y Volvo quieren atraer al cliente que busca un SUV de lujo que aúne conceptos aparentemente opuestos como deportividad, eficiencia y espacio. Algo que logra magistralmente en los nuevos X2, E-Pace y XC40.

X2-E-PACE-XC40

BMW tiene una gama de vehículos tan amplia que parte de la misma se canibaliza. Es lo que le sucede al Serie 4 Gran Coupé con el Serie 3 –y viceversa– y más recientemente, al X2 con el X1. El caso de los todocaminos es aún más significativo dado su parentesco, porque ambos comparten plataforma, interiores y motores. Afortunadamente hay diferencias. El X2 tiene un posicionamiento más dinámico que su hermano hasta el punto de pasar por el ‘rebelde’ de la familia ‘equis’, con permiso de los X4 y X6. Sus dimensiones exteriores son muy compactas, ya que es siete centímetros más bajo y ocho centímetros más corto. Y si se elige con una pintura metalizada tan llamativa como la Galvanic Gold –829 euros– y el acabado M Sport X –6.250 euros– de nuestra unidad, el X2 deja claro que es todo, menos discreto. Si te gusta lo que lees, o mejor, lo que ves, quizá tu percepción del modelo varíe un poco cuando sepas que el X2 está basado en el familiar Serie 2 Active Tourer de tracción delantera. Pero tranquilo, que es por una cuestión de costes.

Suma y sigue

Porque, en marcha, este SUV es un auténtico BMW, con un comportamiento soberbio en carretera y sin miedo a una sencilla práctica off road. Afortunadamente hay más. Tiene un habitáculo espacioso y aprovechable para cuatro adultos, tanto por altura como por espacio para las piernas. Los elogios también van a parar al maletero, sobresaliente por volumen y por practicidad –tamaño de la boca, ganchos para colgar bolsas…– aunque, como veremos, no es el mejor del segmento. Al final, ser ‘primo’ del Active Tourer tiene muchas más ventajas que inconvenientes…

El BMW es tan eficiente que logra una autonomía en torno a 1.200 kilómetros

Los dos grandes competidores del X2 no tienen los aparentes problemas de solapamiento del BMW. Jaguar E-Pace y Volvo XC40, parientes de F-Pace y XC60 respectivamente, comparten rasgos estéticos y algún que otro componente con éstos, pero está claro que son los hermanos pequeños de la familia todocamino de cada fabricante. Aunque de pequeños no tienen nada, ya que rondan los 4,40 metros de largo, como el actual Renault Scénic crossoverizado de cinco plazas.

Perfiles definidos

Precisamente el tamaño compacto de todos ellos los hace muy utilizables a diario hasta el punto de convertirse en el primer coche del hogar, frente a otras opciones más grandes. Y cada uno lo hace con un estilo y una personalidad bien definida. El Volvo, por ejemplo, es el que más se parece a un todoterreno. Su puesto de mandos está ligeramente sobreelevado respecto a X2 y E-Pace y la visión hacia delante es bastante generosa… hasta que toca mirar hacia los lados. Los pilares que ‘sujetan’ el parabrisas son muy anchos, una situación que se repite en BMW y Jaguar –en el X2, además, la luna está más tendida, transmitiendo muy bien la esencia cupé–. La vista hacia atrás del sueco es inmejorable gracias a unos espejos retrovisores de grandes dimensiones, los de mayor tamaño de la comparativa, porque la luneta es minúscula por culpa de las caída de la zaga, algo común a sus dos adversarios. Por ello, recomendamos montar el avisador de ángulo muerto si no forma parte del acabado elegido, ya que puede evitar algún que otro susto, principalmente con motoristas en tráfico urbano.

En el BMW tenemos la percepción de estar subidos en un turismo al uso, ya que es más bajo –12 centímetros– y tiene una postura de conducción tendida y estrecha. Los asientos que lleva esta terminación M Sport X influyen mucho, dado que son deportivos por imagen y anatomía. Precisamente por su morfología, al principio, nuestra espalda sufre un poco por la estructura del respaldo, tal y como nos ha sucedido en otras ocasiones con modelos de la casa bávara. Pero, con el paso de los kilómetros, nos sentimos tan a gusto que las incomodidades iniciales dejan paso a un verdadero confort, entendido éste desde el punto de vista de BMW, claro está. La altura libre tampoco es que sea la mejor del grupo, limitada por los prominentes paragolpes y faldones laterales. Por todos estos motivos y alguno más, el X2 es el menos SUV de los tres.

Si valoras la seguridad por encima de todo, el XC40 es la opción perfecta

Si hablamos de comodidad, el Jaguar se sitúa en cabeza. Si tapan nuestros ojos y nos sentamos en la plaza del conductor, creeríamos que acabamos de entrar en una berlina de representación de la talla del XJ, pero la altura delata lo contrario. El nivel de terminación es realmente exquisito y así lo percibe el olfato, debido a que el aroma a cuero invade todo el habitáculo –la práctica totalidad del mismo está forrado de este exquisito material–. El lujo se percibe en cada rincón y únicamente se ve alterado por un acceso un tanto incómodo puesto que las puertas son muy pesadas de manejar hasta el punto de que hay que cerrar con energía para evitar que se queden entreabiertas. Una forma de saber en qué estado se encuentra nuestra musculatura, por si tenemos que machacarnos más en el gimnasio… La armonía inicial que transmite el Jaguar se ve trastocada en el momento de arrancar. El nuevo propulsor de la familia Ingenium, en esta ocasión con 180 caballos, se siente algo más de lo esperado por ruido y vibraciones en el volante. En el X2 –190 caballos–, la situación es algo menor mientras que el bloque T4 de Volvo –190 caballos– es el más discreto de todos, salvo en frío, donde se muestra rudo hasta que se pone ‘a tono’.

¿Qué esperabas?

El aire señorial del Jaguar queda patente incluso en el comportamiento. El E-Pace no es un todocamino al que le ‘vaya la marcha’. Prefiere, ante todo, las autopistas y autovías, en las que rueda de forma elegante y placentera apoyado en una amortiguación comodona. El Volvo sigue la línea del Jaguar, con una suavidad de marcha todavía más cuidada, aunque agradeceríamos que la dirección eléctrica transmitiera un poco más de información de lo que sucede a nuestro paso –su nivel de asistencia es tal que recuerda a la que se activa con los programas City de Fiat–. Conviene recalcar que es el más silencioso del trío, lo que nos permite disfrutar de una conversación familiar o de los últimos éxitos del momento gracias al fantástico equipo de audio Harman Kardon de 600 watios –786 euros–.

Si lo tuyo es la ‘alegría’, el X2 no defrauda. Es el más ‘fuerte’ de los tres en cuanto a dinamismo. Además de veloz en aceleración, tiene un paso por curva rapidísimo gracias a un centro de gravedad bajo, un peso contenido y una suspensión tirando a firme, responsable esta última de reducir considerablemente las inclinaciones de la carrocería en giros cerrados. Incluso la tracción integral xDrive resulta de gran ayuda al equilibrar el par entre los dos ejes sin apenas apreciarse cuando actúa. Cosa distinta sucede en E-Pace y XC40, en los que sí se percibe cuando un eje ‘tira’ más que el otro en circunstancias similares.

El E-Pace tiene un precio de partida muy superior al de sus rivales, pero viene mejor equipado

Adicionalmente a todo lo anterior y a pesar del tamaño, peso y potencia, el X2 arroja un consumo medio de entre 5,0 y 6,0 litros a los 100, dependiendo de si somos muy fogosos con el gas y del programa de conducción elegido. Porque, con Eco pro activo, el BMW es el más rácano con cada gota de combustible. El Volvo consigue situarse en un nivel muy similar al del X2, aunque tirando más bien por lo alto por culpa, primero, de una transmisión no tan eficaz como el convertidor de par del alemán y, segundo, por unos enormes neumáticos más propios de un ¡Bigfoot! –en el acabado R-Design elegido, son unos Pirelli P Zero en medida 245/45 y llanta de 20 pulgadas–. El Jaguar se sitúa en el otro extremo de la balanza, ya que la mecánica está sujeta a un cambio automático ZF de nueve relaciones no muy eficaz aunque satisfactorio para el día a día. Esta transmisión ya la hemos visto en otros Jaguar-Land Rover como el Evoque, y el resultado es el mismo: al girar siempre tan bajo de vueltas, a la mínima presión al acelerador, el motor se ve literalmente ‘ahogado’, disparando de esta forma el gasto. El resultado no es nada escandaloso, todo hay que decirlo, pero sí superior al de sus competidores: 7,0 litros de media.

Hora de los números

Al Jaguar lo único que se le atragantan son las frenadas, ya que sus discos de hierro fundido se resienten más de la cuenta ante continuas deceleraciones. No es el caso del XC40 y mucho menos del X2, cuyos frenos no muestran el mínimo síntoma de fatiga tras un uso continuado. Otro motivo más para que BMW conquiste a los clientes más pasionales… hasta que toca echar cuentas. Si quieres un X2 como el de las imágenes, deberás sumar 20.000 euros en extras a los 43.000 euros del modelo base, lo que da que pensar porque, por menos precio, está disponible un X5 sDrive25d de 231 caballos –desde 61.150 euros–. El Volvo sigue la estela del BMW, pero consigue hacer de la seguridad su principal arma de seducción, a pesar de que todavía no ha recibido oficialmente las cinco estrellas Euro NCAP. ¿Qué apostamos a que se convierte en el SUV medio con la mejor puntuación de la historia?