Sin titulo
Así ha quedado este McLaren Senna tras un aparatoso accidente
Sut italian grand  1523855
Monza, en busca de 100 millones de euros para mantener la Fórmula 1
181111 gfp 125829
Al volante del Audi A1 Sportback 2019: Apuesta por la deportividad
Kubica-vettel
Vettel sobre el regreso de Kubica: “Tengo sentimientos encontrados”
Ayudas-coches-ecologicos
La Comunidad de Madrid ya ofrece hasta 5.500 euros en ayudas para comprar vehículos ecológicos

Al volante del Opel Insignia GSi: Confort de altas prestaciones

El apellido GSi vuelve a la gama Opel de la mano del Opel Insignia GSi, el último miembro de una saga legendaria que siempre ha sido sinónimo de velocidad, sensaciones y ahora también comodidad.

Opel-insignia-gsi-grand-sport-501839

Las siglas GSi se han convertido en un icono para los entusiastas del mundo del motor, sobre todo si van ligadas a los apellidos Kadett, Manta o Astra. Por méritos propios, aquellos modelos ascendieron al olimpo de los automóviles deportivos de la noche a la mañana, pero con la aparición de los OPC, la línea GSi desapareció del catálogo de la marca alemana. Por suerte, sólo se trataba de algo temporal y con el Opel Insignia GSi la leyenda regresa con más fuerza que nunca.

Lo vimos por primera vez en el Salón de Frankfurt de 2017 y ahora hemos tenido la oportunidad de ponernos a sus mandos en las sinuosas carreteras de la Provenza, en Francia. Desde el primer vistazo queda claro que estamos ante el modelo más prestacional de la familia Insignia, y es que tanto la variante Grand Sport como el Sports Tourer adoptan faldones laterales y parachoques específicos con elementos cromados, salidas de escape cromadas, llantas de 20 que dejan entrever los frenos Brembo con pinzas de cuatro pistones y, en el Grand Sport, un discreto spoiler trasero que genera carga aerodinámica a altas velocidades.

El ambiente Racing se traslada al interior a través del volante de cuero perforado con la parte inferior achatada, el techo tapizado en color negro, los pedales de aluminio y los espectaculares asientos deportivos de fabricación propia inspirados en una cobra a punto de atacar. Pero no creas que la deportividad va reñida con la comodidad porque el Insignia GSi sigue siendo tan confortable como el resto de versiones de la gama; en términos de habitabilidad y espacio nuestro protagonista sigue destacando gracias a su amplio habitáculo y a su enorme maletero, que en el Grand Sport alcanza un volumen de maletero de 490 litros –1.450 litros con los asientos traseros plegados–, mientras que en Sports Tourer hablamos de una capacidad de 560 litros ampliables a 1.665 litros con las plazas posteriores abatidas.

Prueba de ello es la extensa lista de equipamiento que incluye el sistema de infoentretenimiento Navi 900 InteliLink con Apple CarPlay y Android Auto, los servicios en línea Opel OnStar, el Head-Up Display o los múltiples ajustes eléctricos de los citados asientos deportivos que incluyen calefacción, ventilación y función masaje en la butaca del conductor, además de la certificación AGR.

Más allá de la estética y la generosa dotación de serie, el GSi rebaja en 10 milímetros la altura de su carrocería gracias a los muelles específicos y a los amortiguadores de mayor firmeza, chasis FlexRide y los nuevos neumáticos Michelin Pilot Sport 4S. Pero la verdadera joya del conjunto se esconde bajo el capó y no es otra que el propulsor turboalimentado de 2.0 litros y 260 caballos ligado a un sistema de tracción total y a un cambio automático de doble embrague y ocho velocidades. Los más viajeros tienen a su disposición un Diesel de 2.0 litros y 210 caballos con el mismo tipo de transmisión y tracción integral con reparto vectorial del par.

Los muelles más cortos y los amortiguadores más firmes transforman el carácter del Opel Insignia GSi

A lo largo de la toma de contacto tuvimos la oportunidad de probar ambas motorizaciones. Por consumo y respuesta en bajas, el turbodiésel se muestra como la alternativa ideal para hacer muchos kilómetros con una excelente relación entre gasto y prestaciones. Dispone de 480 Nm de par desde la zona más baja del cuentavueltas y, gracias a la tracción total y al cambio automático de ocho relaciones, consigue transmitir todo su potencial al asfalto de forma eficaz y sin pérdidas de motricidad. Sorprende por su capacidad para empujar, pero ala hora de entrar a circuitos como el de Nürburgring, donde ha sido puesto a punto este GSi, es más recomedable optar por el gasolina.

Al igual que el Diesel, el 2.0 biturbo gasolina de 260 caballos dispone de tres modos de conducción: Normal, Tour y Sport. La diferencia entre uno y otro queda patente nada más pulsar cada botón; la opción Tour es perfecta para viajar con el máximo confort, mientras que en Sport se endurece la suspensión y la dirección al mismo tiempo que el acelerador y la caja de cambios actúan con mayor premura.

Las levas situadas detrás del volante permiten tomar el control de la transmisión para quitar y poner velocidades sin despegar las manos del volante, pero los más atrevidos sólo podrán subir al siguiente nivel activando la opción Competición que, con el modo Sport seleccionado y tras pulsar dos veces el botón del control de estabilidad, desconecta el control de tracción y hace que el ESP sea menos intrusivo. De esta forma se puede disfrutar mucho más del chasis FlexRide y, gracias a la tracción total y a los soberbios Michelin Pilot Sport 4S, la seguridad no queda comprometida, ni siquiera con el pavimento mojado, como nos demostró el laureado piloto Volker Strycek en el circuito de pruebas de Michelin ubicado al sur de Francia.

Uno de los encargados del desarrollo del Opel Insignia GSi ha sido el piloto Volker Strycek, director de Opel Performance Cars (OPC) y de Opel Motorsport

En comparación con el OPC de anterior generación echamos en falta un punto de radicalidad. A cambio, el GSi es un coche mucho más confortable y, con el cronónetro en la mano, queda demostrado que también es sensiblemente más rápido que su predecesor de Opel Performance Cars. Si bien el gasolina peca de ser algo 'tragón', el Diesel consigue rebajar los consumos para mostrarse como la alternativa perfecta para viajar cómodamente con toda la familia sin renunciar a una conducción divertida y apasionante.

El Opel Insignia GSi ya está disponible desde 45.500 euros para la variante Grand Sport y 46.700 euros para el familiar Sports Tourer.

A favor: Sonoridad del 2.0 Turbo. Comportamiento dinámico. Estética deportiva.

En contra: Consumo del gasolina, sonoridad del Diesel. Peso. Algunos ajustes.