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Probamos el Mercedes SLS AMG Roadster: Sensacional

Con el mismo motor y chasis que la versión cupé, el SLS Roadster es sin duda uno de los descapotables con mayor personalidad que hayan existido. Tras 11 segundos que tarda en plegarse la capota de lona, descubrimos un mundo de fuertes y placenteras sensaciones.

Al volante no echamos en falta las 'alas de gaviota' y las sensaciones son más directas.

La potencia queda invariada, es decir 571 incontestables caballos, proporcionados por el mismo V8 con cilindrada 6.3 y montado meticulosamente a mano en la exclusivísima planta de AMG, en la localidad alemana de Affalterbach. El afortunado cliente que aparezca por la fábrica donde se ensambla el coche, en Sindelfingen, a recoger uno tendrá que estirarse en 11.000 euros más que para el SLS cupé, y pagar 226.000 para llevarse esta maravilla con techo flexible.

Esta cubierta textil ha sido elaborada con tres capas de tejido impermeable y aislante, pudiéndose elegir en tres colores negro, rojo o beige, para combinar con los colores de carrocería disponibles, entre los cuales se encuentra uno exclusivamente creado para este modelo, el marrón 'Sepang'. Al haber tenido un desarrollo paralelo a la carrocería cupé, el SLS descapotable no ha tenido que ser modificado sustancialmente en su estructura de aluminio 'spaceframe' con elementos de fibra de carbono, y como resultado los refuerzos, arcos de seguridad y el mecanismo de apertura y cierre de la capota no han supuesto más que un incremento de peso de 40 kilos respecto a la versión cerrada. Y, según las pruebas de flexión y torsión, la rigidez se conserva equiparable entre las dos versiones del SLS. La carrocería del SLS Roadster pesa tan sólo dos kilos más que la del SLS Coupé (Comparativa Mercedes SLS Vs. Porsche 911 Turbo S).


Mercedes SLS RoadsterLa capota ha sido evidentemente uno de los aspectos más estudiados durante el proceso de elaboración de este nuevo descapotable de altísimas prestaciones, y está pensada para garantizar con seguridad que el coche pueda alcanzar los 317 kilómetros / hora. Este techo de lona se puede accionar en marcha, hasta una velocidad máxima de 50 kilómetros / hora y su estructura es de aluminio, acero y magnesio. Se recoge eléctricamente en un pequeño cofre tras los asientos y se pliega en forma de “Z”. La operación de capotado y descapotado se realiza en apenas 11 segundos y el volumen del maletero no varía en ninguna circunstancia (con capota o sin ella, se queda en los 173 litros, tres menos que el SLS AMG de techo duro).

Este bólido se fabrica bajo pedido, con un plazo de entrega que no será inferior a tres meses. La espera merece la pena. Nos damos cuenta nada más pulsar el botón de arranque y escuchar el sonido profundo del V8, que se convertirá en rugido a la mínima oportunidad que le demos de expresarse. El interior del Roadster no ha cambiado nada respecto al cupé. Pero estrena en su equipo una nueva función del ordenador llamada AMG Performance Media que ofrece en la pantalla parámetros telemétricos de datos del motor, grados G de aceleración lineal o lateral, cronómetro cuentavueltas para circuito y conexión de alta velocidad a internet. El año que viene, este equipo estará disponible también para el SLS Coupé.Tras nuestras cabezas, en la parte superior del asiento, el sistema de calefacción por aire Airscart se encarga de mantener una 'bufanda' protectora para que en los días fríos podamos seguir disfrutando de rodar al aire libre.

La conducción es muy similar al de su hermano de carrocería cerrada, a no ser por las sensaciones incrementadas al rodar al descubierto. Con el AMG Ride Control podemos adaptar la suspensión a las circunstancias de rodaje. El coche transmite una sensación de seguridad y apoyo constante de las ruedas en cualquier circunstancia. Condicionado por una larga distancia entre ejes y su propio reparto de masas, no resulta tan ágil como un Porsche 911 o un Ferrari 458, pero percibimos un aplomo mayor en recta y curvas rápidas.

De respuestas rotundas desde bajísimas revoluciones y una progresiva elasticidad que parece no tener fin, es un placer muy especial jugar con el cambio secuencial de siete velocidades y deleitarse escuchando en el escape el bramar de las aceleraciones, el efecto del doble embrague y las profundas explosiones del V8 en retención. Equipado con los frenos cerámicos opcionales, detener al monstruo se convierte en otro juego, ya que a pesar de castigarlos, no demuestran el más leve atisbo de fatiga, por lo menos en las sinuosas carreteras de la Costa Azul donde tuvimos el primer contacto con la bella bestia de AMG. Impresionados por la fuerte personalidad del poderoso descapotable, no pudimos dejar de preguntarlo. pero no, por el momento no habrá versión Black Series del SLS Roadster.

Equipado a la última

El Mercedes SLS AMG Roadster presenta novedades propias para su gama, como son el color de la carrocería Sepang Brown (que puedes en la foto de más arriba), un tapizado interior también en color marrón (llamado Espresso Brown), llantas de 10 radios en color mate (con medidas de 19 y 20 pulgadas) y unos pequeños altavoces que mejoran el equipo de audio cuando se circula descapotado, firmados porBang&Olufsen. Todo esto se acompaña del ya mencionado sistema AMG Performance Media, con el que el conductor del descapotable puede conocer en tiempo real la temperatura del aceite, del líquido refrigerante, entre otros, además de valores como potencia real, el par del motor en ese momento y la posición del acelerador (es un display similar al que tiene el Nissan GT-R en cuanto a información). Las prestaciones, eso sí, se podrán monitorizar en circuito a través de un nuevo paquete opcional que mide hasta las fuerzas G.

En cuanto al motor, como ya dijimos anteriormente monta el propulsor V8 6.3 litros de 571 caballos que le permite alcanzar los 317 kilómetros/hora de velocidad punta autolimitada, junto con un 0 a 100 kilómetros/hora en 3,8 segundos y un consumo medio de 13,2 litros, bastante contenido para tratarse de una máquina de casi 600 caballos. El cambio automático sigue siendo el AMG Speedshift DCT de doble embrague, que realiza los saltos de marcha en apenas 100 milisegundos.

Podéis disfrutarlo en este vídeo, rodado en el circuito de Ascari y las inmediaciones de Ronda (Málaga):