Peugeot-508-2018-dinamica-1
Al volante del Peugeot 508 2018: Mucho más que diseño
Richi
Ricciardo: “Ir a McLaren o Renault tiene cierto atractivo”
Sintuti
Así ha conseguido el Honda Civic Type R establecer un récord en Spa-Francorchamps
Rueda de prensa gp francia pilotos 2018 1
Las frases más destacadas de la rueda de prensa de pilotos de Francia
Porsche-911-gt2-rs-martini
Porsche rinde homenaje al “Moby Dick” original con este 911 GT2 RS Martini

Prueba Subaru Levorg 1.6 GT Lineartronic: El familiar diferente

Subaru introdujo recientemente leves cambios en el Levorg, un familiar equilibrado que siempre destacó por su dinamismo y confort y que ahora, en esta prueba a fondo medimos de nuevo para comprobar los argumentos que ha añadido y que quieren convertirlo en un vehículo muy a tener en cuenta.

Subaru-levorg1

Más seguro, atractivo y elegante, así presenta el Subaru Levorg tras su último actualización. Heredero de una larga tradición de modelos familiares y único sustituto del Legacy hasta la fecha, se ha renovado sensiblemente, sobre todo en lo que a equipamiento se refiere, dado que lo esencial no cambia. Con 4,69 metros de largo, El Levorg es un famliar japonés que destaca por dos argumentos clave que lo diferencian de cualquiera de sus rivales: motor en disposición bóxer y sistema de tracción total permanente.

Hace poco tuvimos la ocasión de probar el renovado Impreza, la quinta generación del compacto japonés que nos dejó un buen sabor de boca, tal y como puedes ver aquí. Este modelo es más pequeño que el Levorg, pero las sensaciones que nos transmitió en muchas situaciones fueron parecidas. 

Esta versión 2018 del Levorg apenas presenta cambios con respecto al anterior. Desde el punto de vista estético se modifica el frontal –paragolpes y rejilla–, que ahora se parecen mucho al modelo de referencia de la marca, el WRX STI. Sin duda todo un acierto. También estrena un sistema de faros led tanto para luces de posición, como carretera y cruce que además son adaptativas. Todo ello –disponible de serie– se agradece en conducción nocturna.

Como suele ser habitual en los modelos japonenes la lista de opciones no es muy abundante, dado que el equipamiento de serie es bastante completo. Esto supone contar con todo lo necesario –habra cosas que puedan resultar superfluas para algunos conductores– a cambio de un precio sensiblemente más elevado con respecto a sus rivales europeos. En este sentido, el Subaru Levorg 2018 está disponible desde 29.900 euros. Hay que señalar en este apartado que la marca ofrece algunos accesorios como un matero extra para el techo o un portabiciletas, por citar algunos ejemplos. 

La línea exterior del Levorg 2018 se completa con unas nuevas llantas de 18 pulgadas –excesivas para las prestaciones del Levorg, como comprobamos durante esta prueba– pero que aportan un toque deportivo muy logrado. Permiten montar unos excelentes Dunlop SP Sport de 225/45.  

También característico de subaru es la toma sobre el capó que no sólo tiene una función estética, dado que facilita el flujo de aire desde hacia el intercooler del motor, el conocido bloque en disposición bóxer de 1.6 litros y turbo desarrollado por la propia Subaru. 

En el interior los cambios de esta versión 2018 se centran en una pantalla multimedia más grande, de 5,9 pulgadas y mejoras en el equipamiento. En este sentido el sistema multimedia es bastante sencillo de utilizar si en algunos aspectos no está a la altura de sus rivales, como por ejemplo en los gráficos del sistema de navegación. La instrumentación, por otro lado resulta muy completa. 

Una vez analizados los cambios del Subaru Levorg 2018 nos ponemos en marcha. Basta con apretar el botón de start -con el cambio en la posición N o P– y el motor se pone en marcha. Lo primero que llama la atención es la suavidad y la casi total ausencia de vibraciones. También la comodidad de los asientos. Son amplios y sujetan bien, se adaptan además a todas las tallas y no cansan en los viajes largos. Sin duda son un acierto. En esta versión 2018 cuentan además con un nuevo ajuste lumbar. 

Por lo demás el puesto de conducción no destaca por su diseño pero si por su ergonomía y utilidad práctica. El volante multifunción exige un periodo de adaptación dada la cantidad de botones que tiene porque permite controlar prácticamente ‘todo’ desde aquí. Al principio resulta un tanto farragoso, pero una vez aprendida la utilidad de los controles resulta muy últil poder manejarlos sin retirar la mirada de la carretera. 

El puesto de conducción proporciona una visibilidad perfecta y deja a nuestro alcance todos los mandos de uso más frecuente. El espacio disponible es adecuado y las plazas traseras son amplias tanto en altura como en espacio para las piernas. Además, el acceso, gracias al diseño de la carrocería –que huye de las últimas tendencias estilo cupé– es cómodo y fácil.

 

En cuanto al maletero, no destaca especialmente por su capacidad dado que tiene 522 litros, aunque se puede ampliar si abatimos el respaldo de los asientos traseros que tienen una configuración 40/20/40. Su diseño diáfano permite aprovechar bien la capacidad total al igual que la superficie de carga plana con dos huecos debajo de 40 litros cada uno que permiten guardar pequeños objetos. También incluye una práctica alfombrilla de goma muy útil para cuando llega el momento de limpiarlo.

Como hemos comentado, si bien la capacidad de carga no es la cualidad más destacada, la amplia boca de carga junto al portón –que no tiene accionamiento eléctrico– permite transportar objetos voluminosos. Además contamos con un práctico pulsador situado en un lateral que nos permite plegar los respaldos de una forma rápida y cómoda. 

El puesto de conducción proporciona una buena visibilidad y deja a nuestro alcance todos los mandos de uso más frecuente.

Como conclusión se podría afirmar que el interior está bien resuelto porque que tiene muchos huecos para guardar objetos. También contamos con diferentes conectores USB: Dos para los ocupantes delanteros –también hay una toma auxiliar– otros 2 dentro del brazo central y 2 más en las plazas traseras. 

Una vez en marcha el tacto del motor resulta muy agradable. Como es habitual Subaru desarrolla sus propios motores. El Levorg 2018 recurre al bloque bóxer de gasolina de 1.6 litros con inyección directa y turbocompresor que proporciona una potencia de 170 caballos. Tiene un funcionamiento muy progresivo y sube de vueltas con facilidad acompañado por el cambio de marcas de variador continuo CVT que Subaru denomina Lineartronic. 

Este cambio, aunque es un sistema de variador continuo ahora ha sido actualizado y trata de ‘imitar’ un cambio automático de 7 velocidades. Realmente, es muy suave en su utilización y ‘resbala’ menos que otros sistemas similares utilizados por la competencia. En este sentido, en una utilización sin demasiadas pretensiones deportivas funciona a la perfección, es suave y apenas transmite tirones. En ciudad por ejemplo resulta muy cómodo especialmente recomendable. Tiene dos modos de utilización, Intelligent –100% automático– y Sport –deportivo–. 

A pesar de contar con un modo de utilización deportivo, para aquellos conductores que busquen un comportamiento racing el CVT no es igual de preciso y rápido que un doble embrague y aunque contamos con unas levas detrás del volante, la eficacia en conducción deportiva no es comparable. 

Por lo demás el Levorg 2018 se muestra muy ágil y estable en una conducción rápida. La disposición bóxer del motor permite contar con un centro de gravedad más bajo a lo que se añade el eficaz sistema de tracción total desarrollado por la propia Subaru, denominado S-AWD –Symetrical All Wheel Drive–, y un chasis rígido y bien calibrado.

En este tipo de conducción la dirección también acompaña, dado que es precisa y tiene un tacto equilibrado que transmite sensaciones al conductor. La suspensión también está bien puesta a punto con un tarado más bien rígido pero que no se hace incómodo ni si quiera en una conducción más relajada. 

Gracias al comentado sistema de tracción total, aún acelerando con firmeza al salir de una curva cerrada se producen oscilaciones de la trayectoria ni pérdidas de tracción. En cualquier caso, el Levorg 2018 sigue la trayectoria indicada, algo en lo que también influyen los anchos neumáticos que monta el coche, unos Dunlop SP Sport de 225/45 en llanta de 18 pulgadas, sin duda una medida excesiva que hace perder agilidad al vehículo, alarga los desarrollos y penaliza en los consumos, si bien en curvas amplias a alta velocidad y en determinadas situaciones la sensación de seguridad que transmite a conductor y ocupantes es muy alta.

A todo esto hay que añadir la dotación en seguridad donde destaca el sistema electrónico EyeSight, de serie en toda la gama y que incluye 8 dispositivos. Desde una asistencia que evita el cambio involuntario de carril –un poco intrusivo– pasando por un control de crucero adaptativo –buen funcionamiento– o un control del acelerador –muy útil parea lograr consumos ajustados.  

Por último, nos tenemos que referir al consumo. El Subaru Levorg 2018 no es un coche especialmente frugal en este sentido. El gasto de combustible además es muy variable. Puede ser bastante elevado en conducción rápida si bien lo normal es situarse en torno a los 8,0 litros, si bien en conducción relajada es posible disminuir esta cifra y situarla levemente por encima de los 7 litros, 7,4 medidos por el ordenador de abordo en nuestro recorrido habitual de pruebas que incluye carretera, autovía y un breve circuito urbano.  

En este sentido nos ayudará mucho la completa instrumentación que incluye hasta un indicador de la presión que ejercemos sobre el pedal del acelerador y por tanto del consumo que podemos conseguir. 

En definitiva, el Subaru Levorg es un familiar muy práctico con buenos argumentos que además nos compensa, sin tener que pagar un precio desmesurado, con ciertas dosis de exclusividad. 

A favor: Personalidad, comportamiento, tacto motor.  

En contra: Consumo, cambio en conducción deportiva.