Replicas-chinas-superdeportivos (1)
Los superdeportivos más exclusivos tienen réplicas chinas en marcha realmente fieles
Sainz declas cope
Sainz, sobre el McLaren de 2019: “Todo es nuevo, hay ganas de probarlo”
Vw-transporter-abt-delantera
Volkswagen e-Transporter by ABT: La furgoneta más electrizante
Presentacion ferrari 2019 1
Ferrari muestra el SF90: la esperanza de Maranello para el asalto al título
Ev
El Gobierno aprueba el Plan MOVES con ayudas para la compra de vehículos eléctricos

Le Mans vuelve a quedarse sin Box56

El espacio reservado a vehículos innovadores volverá a estar ausente después de que el vehículo con motor de biometano no haya podido cumplir los plazos.

El peculiar prototipo ya tenía el monocasco finalizado y había pasado por el tunel de viento.

Desde que ACO anunciase la creación del Box56, nombre que tenía más sentido cuando eran 55 los boxes disponibles en Le Mans y no 60 como ocurre actualmente, son pocos los éxitos y demasiado los fracasos, y desafortunadamente, el de la edición 2017 se sumará al haber de los fracasos.

La plaza especial creada por ACO para competir en las 24 de Le Mans con un vehículo innovador iba a ser ocupada por un prototipo propulsado por biometano congelado criogénicamente, un proyecto encabezado por Welter Racing y que cuando se presentó a mediados de 2015 prometió estar en fase avanzada de desarrollo, para desmarcarse así del fallido proyecto GreenGT H2 de pila de combustible de 2013 que simplemente no pudo cumplir los plazos establecidos. Pese a los largos plazos otorgados, el equipo francés tampoco podrá cumplirlos y no estará en la edición 2017 de las 24 horas de Le Mans.

No obstante, desde el equipo se ha incidido en que no se trata de un abandono, sino solo de un retraso. Gérard Welter declaró que esperaba recibir una inyección económica que finalmente no ha llegado y que ha frenado el desarrollo del vehículo, lo que evidencia que es tarea ardua y complicada sacar proyectos innovadores de forma privada sin el apoyo de grandes fabricantes, y todo ello a pesar del presunto interés de las marcas en este tipo de motor.

En 2011, Hope Racing llegó a tiempo con su Oreca Swiss Hytech Hybrid, aunque en carrera no tuvieron mucha fortuna. En 2012, el Delta Wing adoptado por Nissan alcanzó cotas de popularidad difícilmente imaginables. El peculiar vehículo se mostró rápido en pista, tanto que fue lastrado para no interferir entre los LMP2, y solo un contacto en carrera con uno de los Toyota LMP1 impidió el que hubiera sido un gran éxito para el Box56. Un año más tarde, el anteriormente mencionado proyecto GreenGT H2 no llegó a pisar el asfalto. En 2014, Nissan volvía a la acción con el Box56, reciclando, para la ira de Don Panoz, diseñador del vehículo, el Delta Wing para presentar el ZEOD RC, con la misma filosofía pero eléctrico, si bien finalmente incorporaría un pequeño motor de combustión.

El proyecto relativamente eléctrico que incluía a Lucas Ordoñez como uno de sus pilotos principales no llegó suficientemente maduro. Nissan era plenamente conocedor de la imposibilidad de que el prototipo completara la carrera por fiabilidad, y se limitó a batir un par de records, como el de velocidad punta con un eléctrico o dar una vuelta completa en modo eléctrico, suficiente para sacar rendimiento publicitario, aunque el vehículo se rompiera nada más comenzar la prueba.

La temporada 2015 se quedó huérfana de proyecto innovador, retomándolo en 2016 Frederic Sausset, cuádruple amputado que finalmente fue capaz de llevar un Box56 hasta la meta con su LMP2 adaptado para sus discapacidades. En 2017 volverá a haber un vacío que se espera no se repita en 2018, donde el ACO ha dejado caer que no le faltan propuestas interesantes para esta plaza especial de Le Mans.