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Este Aston Martin modificado por Kahn Design te dejará sin palabras

El conocido especialista inglés ha centrado sus esfuerzos en mejorar un producto exclusivo que vio la luz por primera vez en Ginebra hace dos años y que ahora refuerza su carácter con una preparación exclusiva.

Kahn-design-vengeance-3

Hace unos años, en 2016 concretamente, el preparador británico Kahn Design se servía del Salón de Ginebra para deleitarnos con una creación basada en uno de los deportivos del fabricante Aston Martin. Como consecuencia de ello nacía el denominado Vengeance.

Hablamos de un vehículo que utilizaba la base del DB9 para ofrecer un producto aún más exclusivo y llamativo. Orgulloso de su creación, Kahn ha pensado en mejorar el aspecto de un producto que tomó la inspiración de otro que está a punto de dejar paso a una nueva generación, el Aston Martin Vanquish. La llegada del DBS es todo un hecho pero antes de que esto ocurra parémonos unos minutos a observar el proyecto de este preparador.

No sabemos si inspirado por el característico tono verde de ‘Hulk’, el deportivo británico se cubre por una capa de pintura brillante que adorna todo su exterior, la cual cede terreno en el capó y el techo a un color negro que quiere poner el punto de contraste. Por otro lado, la carrocería recibe nuevos elementos fabricados en fibra de carbono tanto en la parte delantera como en la trasera, sin olvidar unas llantas terminadas en negro que van asociadas a unos neumáticos de 225 milímetros delante y 335 mm detrás.

Lo que se esconde debajo de todos y cada uno de los Vengeance es el chasis del citado DB9. Sin embargo, para crear algo único, Kahn fabrica sus propios paneles de aluminio y, aunque la apariencia final no es del gusto de todos, es difícil no apreciar al menos el trabajo que se ha realizado sobre un Aston construido a mano.

Mientras que el exterior es completamente nuevo, el tren de potencia permanece intacto. En consecuencia, el V12 atmosférico de 5.9 litros sigue latiendo con fuerza y lo mismo hacen sus 510 caballos y 620 Nm de par máximo. Las encargadas de transmitir toda esa energía al asfalto eran unas cajas de cambios automáticas y manuales de seis relaciones.